Locura: viene del sufijo "-ura" sobre la palabra "loco". Ésta proviene, posiblemente, del término árabe layqa que significa "tontas, estúpidas".
Locura: estado anómalo que coloca al ser humano en una cima profunda, por debajo de los signos de una lengua conocida que, sin embargo, por alguna razón no comprende. Mas quien padece de esta condición sólo se ve perdido entre el encuentro masivo. Su palabrerío resulta inconcebible para la burguesa sensatez de escritorio o para la cobarde contemplación.
La locura circula, fresca y altiva, por los baldíos revestidos de charquitos; se cuelga entre las manchas de humedad de las paredes que absorbieron aquellas voces que pocos se atrevieron a escuchar.
A diferencia de lo normal, la locura tiene formas y contenidos sumamente particulares. Cada loco será pleno a su modo y a su deseo; consonante, disonante o en silencio, el loco cantará con la boca, con las manos o con el vientre.
La locura baila en la música que resulta ruidosa para el oído apático.
La locura es la verdad no legitimada.
Locura es el sinsentido hacia un sentido más hondo (hacia abajo, hacia arriba y a los costados también hay profundidad).
Locas son estas palabras que vaya a saber a dónde quieren llegar..
...y aún insistimos en resolvernos normales.
lunes, 25 de mayo de 2015
jueves, 21 de mayo de 2015
Capas
Quietud. Instante prematuro de consciencia donde damos cuenta que no hemos aprendido nada.
Las pisadas atraviesan las mismas huellas, las cortinas desteñidas continúan vistiendo de forma ridícula las ventanas por las cuales nadie se asomó jamás, y las manos, esas palas vueltas hacia adentro, mutilan todavía la garganta disonante.
Hubo alguna vez una mirada, que conmovida, celebró los movimientos inocuos, los disparates, la respuesta porque sí. Tiempo después, la guerra.
Se volvieron enemigos los ecos pensantes, los argumentos y el reposo. ¿Qué sucedió entre tanto todo previsto y tanta nada exiliada?
Es preciso, vuelva a este detenimiento que pareció haber durado una vida para surcar por debajo de los talones, para desmantelar las ventanas, desnudarlas, desanudarlas, abrirlas y cerrarlas a nuestro antojo hasta saciarnos de una contemplación inminente.
Mientras sigan naciendo las horas habrá espacios atemporales, rincones no-natos, una vida al margen.
Ambas dimensiones nos son desconocidas. Ambas dimensiones nos constituyen.
Las pisadas atraviesan las mismas huellas, las cortinas desteñidas continúan vistiendo de forma ridícula las ventanas por las cuales nadie se asomó jamás, y las manos, esas palas vueltas hacia adentro, mutilan todavía la garganta disonante.
Hubo alguna vez una mirada, que conmovida, celebró los movimientos inocuos, los disparates, la respuesta porque sí. Tiempo después, la guerra.
Se volvieron enemigos los ecos pensantes, los argumentos y el reposo. ¿Qué sucedió entre tanto todo previsto y tanta nada exiliada?
Es preciso, vuelva a este detenimiento que pareció haber durado una vida para surcar por debajo de los talones, para desmantelar las ventanas, desnudarlas, desanudarlas, abrirlas y cerrarlas a nuestro antojo hasta saciarnos de una contemplación inminente.
Mientras sigan naciendo las horas habrá espacios atemporales, rincones no-natos, una vida al margen.
Ambas dimensiones nos son desconocidas. Ambas dimensiones nos constituyen.
jueves, 14 de mayo de 2015
La mentira tiene patas cortas y demás verdades
Habrá un momento
en que la realidad vigente,
vuelta un montón de nada,
sucumba ante el mundo posible.
Habrá un momento
donde la palabra ya no baste
y sea preciso vociferar
con la tierra en la piel.
Habrá un instante de grietas,
de absurdas consciencias tristes,
que salvarán momentos
paridos por la ausencia.
Hay algo en esta belleza
que es más cruel que la carne herida.
Hasta por debajo de mi voz
existe un halo que me desmiente
reinventándome.
en que la realidad vigente,
vuelta un montón de nada,
sucumba ante el mundo posible.
Habrá un momento
donde la palabra ya no baste
y sea preciso vociferar
con la tierra en la piel.
Habrá un instante de grietas,
de absurdas consciencias tristes,
que salvarán momentos
paridos por la ausencia.
Hay algo en esta belleza
que es más cruel que la carne herida.
Hasta por debajo de mi voz
existe un halo que me desmiente
reinventándome.
viernes, 24 de abril de 2015
Cuando las fronteras se desvanecen
es preciso vislumbrar por debajo
del límite que quedó trunco.
Cuando el impulso de la intervención
pone al muro horizontal,
se pueden construir escaleras con los miedos.
Aquello que delimita
desune lo tuyo y lo mio.
Aquello que no-limita
permite el fluir de lo nuestro.
es preciso vislumbrar por debajo
del límite que quedó trunco.
Cuando el impulso de la intervención
pone al muro horizontal,
se pueden construir escaleras con los miedos.
Aquello que delimita
desune lo tuyo y lo mio.
Aquello que no-limita
permite el fluir de lo nuestro.
jueves, 23 de abril de 2015
¿Qué nos abre la mirada?
Tal vez, la llave sea
el alma en suspensión,
el vapor de la sangre que nos hierve,
la razón que nos huye de la piel.
¿Qué nos enciende la piel?
Puede que sea
un deseo irrastreable,
el fuego incandescente de la idea,
la sensación que nos rebota de la voz ajena.
Detrás de las cosas
yace el motor que las eyecta,
huella vacía que nos agrieta los pasos.
Detrás de lo sensible
está germinando la cosecha.
Una vez más, la pregunta
nos deja los rastros mezclados
para andarlos y desandarnos.
Una vez más, la pregunta
nos deja.
Tal vez, la llave sea
el alma en suspensión,
el vapor de la sangre que nos hierve,
la razón que nos huye de la piel.
¿Qué nos enciende la piel?
Puede que sea
un deseo irrastreable,
el fuego incandescente de la idea,
la sensación que nos rebota de la voz ajena.
Detrás de las cosas
yace el motor que las eyecta,
huella vacía que nos agrieta los pasos.
Detrás de lo sensible
está germinando la cosecha.
Una vez más, la pregunta
nos deja los rastros mezclados
para andarlos y desandarnos.
Una vez más, la pregunta
nos deja.
viernes, 17 de abril de 2015
Quién dijo que el hogar
termina en el afuera
y comienza en el umbral,
quién sentenció que el amor
nace en el cuerpo
y se acaba en el soltar.
Quién se atrevió
a subestimar lo espontáneo,
quién enalteció la razón
e idealizó la palabra,
quién se burló del silencio.
Quién será el que,
sin tapujos ni prejuicios,
se atreva a responder sin ojos ajenos.
viernes, 3 de abril de 2015
El silencio que te nombra
El nombre
que le damos a las cosas
nos aleja de su esencia
y la vuelve absurda,
herrumbre,
cosa.
No basta con tener
un rejunte de tercos fonemas
para encriptar este aire
de viva transparencia.
Y es que el sonido
en que te encierro
te libera cuando callo,
mas cuando intento evocar
la luz que tu presencia deja
tu voz se aleja.
que le damos a las cosas
nos aleja de su esencia
y la vuelve absurda,
herrumbre,
cosa.
No basta con tener
un rejunte de tercos fonemas
para encriptar este aire
de viva transparencia.
Y es que el sonido
en que te encierro
te libera cuando callo,
mas cuando intento evocar
la luz que tu presencia deja
tu voz se aleja.
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